Llegué sin mucho formalismo, le pregunté:
- ¿Cómo estás?
- ¿Cómo estás?
Me dijo:
- Nada fuera de lo normal, creo que estoy pasando por una mala época y no me estoy sintiendo bien... pero aún así recibo a todo el mundo con una enorme sonrisa.
- Pero lo haces con gusto o simplemente por prótocolo?
- Realmente lo hago sin amor alguno, ya estoy cansada del maltrato, no encuentro a alguien que me respete como debe ser, simplemente estoy satisfaciendo el ego de muchos.
- Mmmmm o sea no te sientes nada bien. Te diría que vengo a algo diferente... pero no me creerías, porque hago parte de todos esos que vienen a aprovecharse de ti... te digo que muchos lo hacen porue irradias una energía increíble, pero si te sientes cansada sácanos, no?
- No tengo el corazón para hacerlo, simplemente lo sigo haciendo porque todos de alguna forma sonríen y eso compensa algo.
- Desearía decirte que esto va a cambiar pero no pasará, simplemente te digo que tengas paciencia ya se irán.
Una noche hablando con Buenos Aires.