miércoles, 17 de julio de 2013

DE CONOCIDOS A GRANDES AMIGOS (PARA EL MEJOR AMIGO SHAILOH)

Hace un par de años conocí a alguien que se volvería un amigo incondicional, que sin pensarlo iba a acompañarme en muchos puntos de mi vida y que nunca puso una condición para estar ahí. Su nombre Shailoh un peludo amigo que sin avisar se montó al carro para contar una historia junto a la que fue su familia. Yo siempre quise tener un perro que fuera grande y sobretodo que fuera amigable, también quería que andara sin trabilla y sobretodo que andara detrás mío y que me reconociera como su dueño. Un día sin que yo lo pensara llegó mi amigo ese que me dijo que no se iría sino hasta el día de su muerte, ese día al que todos le tememos pero que tarde que temprano actúa sin avisar. Pensaba que tenía que aprovechar cada momento de su vida y creo que lo hice creo que le dí todo lo que un perro pudiera desear, tal vez lo regañé un par de veces, pero en su momento fue necesario y creo que cada cosa que le dije la aprendió. 

Uno de los planes favoritos era irnos a caminar, y escucharnos el uno al otro era de pocos ladridos pero mal que bien se hacía entender y siempre me dio su confianza para escucharlo y saber qué quería. Nunca se quejó por ir a algún lugar al contrario siempre estaba listo para que le pusiera su correa, sentado al lado de la puerta esperando a que la abriera  para conquistar el mundo. Nunca quiso hacerlo solo siempre espero a que yo lo ayudara,  volteando su mirada para que yo le diera la aprobación de marcar esa zona y que fuera de él, no permitiamos que nadie más se la tomara y cuando algún otro enemigo lo hacía, al otro día nosotros retomabamos el control. Siempre encontró tesoros que nunca me los compartió porque eran su botín pero cuando yo tenía el mío siempre se lo compartí porque en ese momento eramos compinches y sabíamos que ambos teníamos que tener lo mismo. Nunca dudo en estar ahí como un mercenario cuando habían tiempos difíciles, siempre dándome su mano y con una mirada diciéndome no importa, acá estoy yo para no dejarte solo. Siempre nos tocaron etapas en donde nos tocaba separarnos, pero el reencuentro siempre era de grandes amigos siempre con una batida de cola, dándome su mano y diciéndome bienvenido. De alguna forma le di a entender que yo iba a ser su amigo incondicional hasta el día de su muerte, y creo que fue el pacto más fiel que he tenido con alguien porque hasta el día de hoy sigo creyendo que el fue mi mejor amigo. Que prefirio partir sin que yo lo viera porque como un verdadero amigo no quería verme mal y estoy seguro que el tampoco quería irse de esa forma. Solo digo que al irte mi hermano dejaste muchos amigos acá, mucha gente que te quería, y a los otros que te amábamos porque siempre supiste entender que tenías una familia a la que le fuiste fiel hasta el último minuto de tu vida. Desde este lugar real te extraño mucho, pero sé que algún día nos volveremos a ver y que cuando ese día llegue caminaremos como en las viejas épocas y que no importa cuantas servilletas, huesos o mugre te comas, nunca más te me vas a ir. 

Para el hermano y amigo que siempre quise tener Shailoh.

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